Debate sobre las escalas
De Indianopedia
Entre el 12 de febrero y el 14 de abril de 2012 del año diez, se conjugarán la profundización en el modelo del capitalismo que viene y las contradicciones nacidas de planificar modelos de negocio «low cost» ligados a la escala para dar lugar a una crítica al modelo de macroempresa y a la la lógica misma de la persecución de escalas a través del desarrollo de la concepción de la empresa como un conjunto de procedimientos.La idea de que la emergencia de las redes distribuidas permitía un cambio radical en la concepción de las escalas tanto en la comunicación, como en la producción (con el fabbing generalizado como horizonte) y en el tamaño de los nuevos actores transnacionales globales[1] hacía parte de los implícitos del discurso ciberpunk desde sus orígenes y apareció una y otra vez a lo largo de los años
| El cambio de escalas, o mejor dicho, la reducción del peso de la escala en el valor ante el increíble nivel de productividad alcanzado globalmente y accesible a cada uno, empoderan la capacidad productiva a tal punto que lo pequeño, el taller y el artesano reaparecen como metáfora y modelo de las nuevas relaciones posibles con la producción |
El artesano y la máquina de fabbing, 8 de junio de 2010
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Sin embargo, no hubo hasta 2012 un debate explícito sobre los fundamentos de las grandes corporaciones y organizaciones que superaban lo que en «Los futuros que vienen» habíamos definido como escala humana. En términos generales los veíamos como «elefantes organizativos», torpes restos pesados de una época pasada que se resistían a desaparecer, pero no como un obstáculo o un freno peligroso para el desarrollo del mundo de las redes distribuidas y la disipación de rentas que traía en la grupa.
Sin embargo, a principios de febrero de 2012, la Biblioteca ha iniciado la edición de las Obras Completas de Juan Urrutia[2]. Este trabajo nos permite profundizar en los debates sobre la disipación de rentas, el «capitalismo de amigotes» y la descomposición, una conversación que se plasma en tres posts:
- Leyendo a Juan Urrutia (12 de febrero)
- La abundancia, el mercado e Internet a quienes queremos tanto (8 de marzo)
- ¿Capitalismo que viene o postcapitalismo orientado a la abundancia? (21 de marzo)
Empieza un debate importante que de hecho, un hecho casual -el clásico desastre de servicio de una telefónica[3]- orienta hacia las obvias ineficiencias crecientes de las grandes empresas. El debate se hace más intenso y pronto publicamos una crítica más elaborada de las macroempresas y su razón de ser en la captura de rentas no competitivas.
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Pero al mismo tiempo estamos trabajando sobre la idea de impulsar Gaman como un «low cost» de posicionamiento en Internet[4]... la contradicción se hace obvia pronto: ¿no deberíamos apostar por una nueva innovación buscando crear un nuevo segmento de valor y dejar que el mercado lleve hacia la gratuidad lo que inventamos antes en vez de intentar agarrarnos a los rescoldos de las rentas de innovación? ¿Qué sentido puede tener si no es la esperanza de «congelarlas» convirtiéndolas en rentas de posición? ¿No es eso lo que hacen las macroempresas?
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En ese momento estamos además preparando los materiales para ayudar al nuevo equipo al frente del «Ecoperiódico». Natalia publica entonces el
- «Plan de negocio de un proyecto de pequeña escala» (11 de marzo) que será la base de nuestro trabajo con emprendedores artesanos y cooperativos.
- El siguiente paso es prácticamente obvio, «liberar el código» de las formas de trabajo en la filé. Publicamos «Filé: Manual de instalación» (17 de marzo), como compendio de herramientas válidas para impulsar el desarrollo económico de una comunidad a partir de proyectos de pequeña escala.
Se hace evidente que el método de diseño de procedimientos pensado para obtener un rápido crecimiento sobre la «rutinización de los procesos» choca con la lógica misma de nuestro modo de vida, la consideración de las personas y la mirada sobre el mercado del capitalismo que viene.
Todas estas reflexiones convergerán en el rechazo del tipo de trabajo y de relación que se asocian necesariamente al diseño de negocios de escala[5]. Para el primero de abril el debate ya no estará en la oportunidad/necesidad de la escala sino en cómo y por qué el incentivo de las rentas ligadas a la escala para los gestores destruye toda responsabilidad social o comunitaria[6].
El remate final lo dará el propio Juan Urrutia con un post titulado «Esfuerzo crowds out talento» (el esfuerzo expulsa el talento) que apunta hacia la idea misma de la protocolarización impersonal de procesos como contraria a la ética hacker y sus resultados sobre la productividad que dan sentido a nuestro trabajo.
Las escalas y la crisis global
Finalmente, el 13 de abril, en una de las reuniones semanales con el Dogo, el debate cierra en un modelo global dentro del marco del capitalismo que viene y la descomposición, que se cerrará luego con una «mirada restrospectiva» que pondrá el origen de las transformaciones en los años 80 y reinterpretará el neoliberalismo como una reacción del gran capital a la reducción de las escalas óptimas y la necesidad de justificarlas para emplear capitales ociosos.
El aporte indiano se centrará en señalar la reacción del capital a la progresiva reducción de la escala óptima de producción como el origen de las políticas impulsadas desde los ochenta y finalmente de la crisis misma, ligando en un único marco teórico las fuerzas aparentemente contradictorias que operan en la descomposición (financiarización, globalización, centralidad de la propiedad intelectual entre las rentas, transición hacia un modo de producción P2P...).
Epílogo
Mientras teníamos nuestro debate sobre las escalas, la P2P Fundation desarrollaba su propia teorización[7]. Ambas líneas convergían en una perspectiva estratégica que, aunque estaba esbozada de nuestras exploraciones en el fabbing y la resiliencia no se había articulado explícitamente más que cómo perspectiva a futuro, no como elemento director de la acción. Este nuevo enfoque aparece publicamente por primera vez el 16 de abril con un post de María Rodríguez que acuña el concepto de nueva revolución industrial.
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El resultado final será pues la constatación de que vivimos en la transición hacia un modo de producción P2P ligado indefectiblemente a una ética hacker del trabajo. De esa transición forman parte la blogsfera -primer medio de comunicación distribuido-, el software libre -primera industria del procomún-, la nueva revolución industrial y las monedas P2P.
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