Demos
De Indianopedia
Llamamos demos al conjunto de personas, claramente definido, al que se circunscriben los derechos de decisión, deliberación, representación y electibilidad en una comunidad o conjunto político cualquiera. El demos es, finalmente, el listado de miembros plenos de una comunidad política.Contenido |
Origen histórico
El demos, del griego δῆμος, era desde la reforma de Clistenes la subdivisión menor de la filé griega.
El el sistema democrático ateniense para poder ser jurado o miembro de la bulé (una especie de senado que llevaba el gobierno diario) debía introducir su pinax -una pieza de bronce con su nombre y demos de pertenencia, remoto origen de nuestras monedas de plata- en la ranura que eligiera de una matriz llamada kleroterion. El kleroterion dejaba salir bolas blancas o negras en función de la casilla elegida. Si al introducir la tarjeta se obtenía una bola negra, el ciudadano recibía el cargo o la tarea como encomienda.
El significado de la pertenencia al demos en la democracia ateniense
Pertenecer a un demos era pues sinónimo de alcanzar los derechos -y deberes- plenos de ciudadanía, pero lo que es más importante, al aceptar a alguien en nuestro demos, aceptábamos que en cualquier momento podía acceder al poder ejecutivo con independencia de que la mayoría de los miembros de la comunidad prefiriesen a otra persona para él. Es decir, aceptar la incorporación de otro ciudadano al demos suponía aceptar su igualdad efectiva, su identidad con el nosotros, pues implicaba declarar que, con independencia de sus posiciones políticas, a cualquier ciudadano le resultaba indiferente que formara parte del poder ejecutivo.
Entender el demos hoy
El demos implica un altro grado de identidad porque se basa en el principio de indiferencia: considerarme parte de un demos significa que soy indiferente sobre quién de los otros miembros realice cualquier tarea de representación o administración de la comunidad aunque afecte a mi seguridad o bienestar. Por eso originalmente democracia evocaba sorteo y no elección.
El demos por tanto implica no sólo identidad en el sentido amplio, sino confianza, entendida como la expectativa de que, por haber unos contextos comunes, experiencias comunes generen conocimiento similar.
Por ello no puede existir un auténtico demos fuera de la comunidad real. En la comunidad imaginada el conocimiento que tenemos de los otros es abstracto y realmente no aplica el principio de indiferencia, por eso la democracia en el estado nacional está basada en la elección y el proceso de determinación de mayorías. Sin embargo, la democracia económica o las comunidades conversacionales, al estar basadas en comunidades reales, podría organizarse desde el principio de indiferencia.
Es por esto, que en oposición al dospuntocerismo y el participacionismo, no encontramos sentido en que las comunidades se definan como abiertas si por abiertas queremos decir que se puede ser miembro sin haber existido una interacción prolongada en el tiempo, que asegure contextos comunes y sustente un cierto conocimiento mutuo.
El demos indiano
Los aprendices y compañeros no son parte del demos. La fase de aprendizaje consiste precisamente en ganar esos contextos comunes y reapropiárselos. Por ello su culminación es la entrada en el demos, el paso a existir en la comunidad en los términos del principio de indiferencia.
A todos los demás tienen que resultarnos indiferentes quién de los otros miembros ejerce el gobierno de nuestra estructura económica por lo mismo que no nos sentimos avergonzados de la imagen y valores que proyectan en su cotidianidad y que por formar parte de la misma filé otros asociarán con nosotros. Es decir la identidad, cuando es compartida y real, ha de hacer indiferente quién hace qué tarea si está dentro del demos.



